Cómo cuidar tu auto en verano.

Sol, calor, playa… ¡Todo parece ideal! Pero cuidado, el verano puede dañar gravemente tu auto.

Las altas temperaturas y el sol nos invitan a realizar actividades refrescantes al aire libre, pero tené mucho cuidado, porque la pintura de tu auto podría pagarlo caro.

La batería

¿Problemas al arrancar? Seguramente le falte líquido. Debés rellenar la batería con agua destilada hasta que falte un centímetro para que rebose.

 

Niños y animales

Incluso cuando el vehículo vaya a estar poco tiempo estacionado: en ningún caso deben abandonarse niños o animales en su interior. La temperatura sube enseguida y puede alcanzar unos insufribles 60 grados, capaces de provocar un golpe de calor. Ni siquiera con una ventana abierta se puede evitar.

 

Renovar el aire sin aire acondicionado

Abrí las ventanas traseras para que el viento provocado por la velocidad renueve el aire caliente del auto.

 

Elegí el momento de manejar

No te arriesgues a comenzar tus vacaciones con el calor extremo del mediodía. El mejor momento es partir a primera hora de la mañana.

 

El motor se calienta mucho

Si te ocurre y temés que se produzca una avería, hacé que el ventilador del sistema de calefacción funcione a pleno rendimiento. Esto te servirá hasta llegar al taller más cercano.

 

Cubre el parabrisas

Un parasol de aluminio protege el interior del sol cuando está aparcado.

 

Conducir con aire acondicionado

Nada más arrancar, ventilá el vehículo abriendo las ventanas o el techo solar. Una vez se enfríe el climatizador y se haya renovado el aire, cerrá la ventana.

 

Líquido refrigerante

No sólo la cantidad de refrigerante es determinante, también su antigüedad y la composición. Si el refrigerante lleva mucho tiempo debe cambiarse.

 

Limpieza del auto

Da igual que los mosquitos se peguen a la rejilla o que quieras sacarle brillo al capó. Nunca limpies el coche bajo el sol o sobre la chapa ardiendo.